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miércoles, 3 de julio de 2013

El certificado energético para viviendas también se despacha en cupones de descuento (Elmundo.es - Jorge Salido Cobo - 2/7/13)

"Certificado energético para una vivienda de menos de 200 metros cuadrados por 85 euros. Precio rebajado un 76% (sobre 350 euros)". La etiqueta [P&R] que marca el consumo de energía de una casa, obligatoria para vender o alquilar casas desde el 1 de junio, también se despacha a través de cupones 'on line' con jugosos descuentos en los portales especializados en vender grandes ofertas en planes de ocio como viajes, cenas, etc.
Muchas empresas -sobre todo, las pequeñas de nuevo cuño que han brotado viendo en este certificado un filón- e incluso profesionales particulares -cualquiera que esté cualificado para hacer un proyecto de obra puede expedir este documento- han visto en esta 'tienda' virtual la mejor forma de llegar a la demanda con precios muy por debajo de los del mercado. Una de las últimas ofertas lanzada, por ejemplo, en Groupalia de Valencia vendía la etiqueta por tan sólo 69 euros. La comercialización, con un descuento del 72% sobre 250 euros, se ha cerrado con "12 certificados comprados", según reza en el portal.

"Este canal de venta es totalmente legal y no es raro que tanto las empresas, que han aflorado por miles, como los profesionales. de manera particular, estén intentando explotar este nicho de negocio a golpe de descuentos", afirma Javier García Breva, experto en energía y presidente de la Fundación Renovables, que lamenta que el documento que se exige desde la Administración es puramente formal y no vinculante. "No cuesta ni deberá costar mucho dinero porque se trata de un papel con valor informativo. Cuando se empezó a hablar del certificado se manejaron tarifas por su expedición que rondaban los 300-350 euros. Ahora ya se puede conseguir por menos de 100", apunta.
Precios inferiores a los que se pueden encontrar por los canales habituales. Por ejemplo, Tinsa Certify, sociedad específica creada por la tasadora Tinsa, cobra por cada certificado para una vivienda de menos de 100 metros cuadrados en torno a 140 euros. Su director, Gonzalo Cervera, tiene muy clara su opinión, bastante crítica, respecto a que éste pueda venderse en cupones descuento: "No se puede comparar un certificado de eficiencia de energía con un masaje o con unas cajas de vino".
Cervera justifica su posición aludiendo a que "la complejidad del producto, las funciones y garantías que debe cumplir son completamente distintas". "Se está banalizando", continúa, "la certificación energética y es un producto mucho más serio de lo que nos quieren vender". Y advierte: "El riesgo de que se estén tirando los precios es que se está reduciendo la calidad de los certificados".
El director de Tinsa Certify cree que "la certificación es un proceso de evaluación del consumo de energía que, para su elaboración, conlleva un proceso de toma de decisiones ante muy diversos aspectos que intervienen en cada paso de su realización". Por ello, aclara que "las decisiones que el técnico toma puede hacer variar, y mucho, la calificación de un inmueble". "Sólo los buenos técnicos son capaces de gestionar esta toma de decisiones amparados en su solvencia técnica", indica.
A García Breva no le sorprende que la comercialización de la etiqueta se haya convertido en objeto de deseo. "El sector de la construcción está muerto y el paro entre sus diversos profesionales es desorbitado. Con el certificado hay una posibilidad de hacer algo y entiende que esta competencia haya llegado incluso a estos portales", señala. "Además", prosigue, "el hacer la etiqueta abre la puerta a que se contrate también su posible rehabilitación para mejorar su eficiencia por lo que aplicar precios tan mínimos puede fidelizar al cliente para quizá en el futuro traducirse en un contrato de obra".
Ante esta gran competencia y precios por los suelos, desde La Oficina de Javier García Breva se aconseja a quienes contraten a su certificador a través de estos abaratados cupones 'on line' que "exijan cierto rigor al valorar no sólo la calificación energética, de ponerle una letra, sino también en el estudio de mejoras energéticas para la vivienda que los profesionales están obligados a plasmar en el documento". "Este estudio", recuerda el experto en energía, "debe recomendar reformas que puedan hacerse de manera inmediata al menor coste calibrando el valor de amortización".


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