Si buscas piso, visita nuestra sección PISOS DE ALQUILER

viernes, 17 de enero de 2014

El comprador de vivienda, perplejo ante la 'avalancha' estadística (Javier Expósito - El Mundo - 17/01/2014)

Los últimos datos oficiales sobre compraventa de vivienda en el mes de noviembre, además de reflejar la caída en las transacciones, han vuelto a constatar otro hecho: el desajuste de cifras entre organismos. Así, el Instituto Nacional de Estadística (INE), cuya metodología parte de los datos remitidos por el Colegio de Registradores de la Propiedad, estimó la bajada en la compra de casas en un 15,9% (21.847 transacciones en el periodo) con respecto a noviembre de 2012. Por su parte, el Consejo General del Notariado cifró la caída en un 22,2% (26.574 operaciones).
La primera salvedad de los datos emitidos por los registradores es un decalaje de 45 días con respecto a los del Notariado; esto es, los primeros contabilizan la transacción una vez que llega al registro, mientras que los segundos incorporan a su base de datos cada compraventa una vez firmada. Un desfase (desde que se ejecuta la operación hasta que se registra) que puede ir más allá de «los 45 días de demora media» señalados en propia nota metodológica del INE.
Esta diferencia a la hora de proceder por distintos organismos, además de reflejarse en las compraventas de casas, también se manifiesta en el valor de los inmuebles. Sin ir más lejos, mientras que algunas estadísticas ya hablan de un ligero repunte en el precio de la vivienda, otras todavía barajan una caída de precios que, en algunos casos, cifran en tasas del 10%.
Así, se presenta un panorama en el que las dos grandes variables del mercado inmobiliario (precio de la vivienda y número de transacciones) plantean interrogantes cuando se contrastan diferentes estadísticas. Algo que desorienta a los actores del mercado y cuestiona la confianza de los inversores inte
Los últimos datos oficiales sobre compraventa de vivienda en el mes de noviembre, además de reflejar la caída en las transacciones, han vuelto a constatar otro hecho: el desajuste de cifras entre organismos. Así, el Instituto Nacional de Estadística (INE), cuya metodología parte de los datos remitidos por el Colegio de Registradores de la Propiedad, estimó la bajada en la compra de casas en un 15,9% (21.847 transacciones en el periodo) con respecto a noviembre de 2012. Por su parte, el Consejo General del Notariado cifró la caída en un 22,2% (26.574 operaciones).
La primera salvedad de los datos emitidos por los registradores es un decalaje de 45 días con respecto a los del Notariado; esto es, los primeros contabilizan la transacción una vez que llega al registro, mientras que los segundos incorporan a su base de datos cada compraventa una vez firmada. Un desfase (desde que se ejecuta la operación hasta que se registra) que puede ir más allá de «los 45 días de demora media» señalados en propia nota metodológica del INE.
Esta diferencia a la hora de proceder por distintos organismos, además de reflejarse en las compraventas de casas, también se manifiesta en el valor de los inmuebles. Sin ir más lejos, mientras que algunas estadísticas ya hablan de un ligero repunte en el precio de la vivienda, otras todavía barajan una caída de precios que, en algunos casos, cifran en tasas del 10%.
Así, se presenta un panorama en el que las dos grandes variables del mercado inmobiliario (precio de la vivienda y número de transacciones) plantean interrogantes cuando se contrastan diferentes estadísticas. Algo que desorienta a los actores del mercado y cuestiona la confianza de los inversores internacionales.

Divergencias entre ministerios

De hecho, dos ministerios con competencias que afectan de lleno a la vivienda, como son Economía (a través del INE) y Fomento, compiten en esa exhibición de cifras, ya que el gabinete de Ana Pastor recoge los datos del Notariado en las compraventas. A esto se suma que diversas entidades privadas, como tasadoras, emiten sus propios balances, lo que incrementa este maremágnum.
«Es inevitable que cada institución privada publique la estadística que considere oportuna», señala Julio Gil, socio director de Horizone Consulting Inmobiliario. La duda está en la idoneidad de difundir una estadística unificada desde entes oficiales. Como indica Gil, «lo ideal es que, en cuanto a parámetros fundamentales, existiera una sola buena estadística de consenso de los organismos públicos», aunque lo califica de «quimérico». Y desde el propio INE, aseguran que «no hay intención» de hacerlo.
En 2004 se acordó un reparto de fuentes entre el INE, Fomento y el hoy ya desaparecido Ministerio de Vivienda
Este contrapunto entre estadísticas, como reconoce Gil, «puede crear confusión en el potencial comprador». En el caso concreto de los mencionados datos de compraventa publicados por el INE y Fomento, hay que remontarse a 2004 para explicar ese reparto de fuentes: el hoy desaparecido Ministerio de Vivienda firmó un convenio con el Notariado «dado el interés mutuo en incrementar el conocimiento de las cuestiones vinculadas a vivienda», como señala Fomento. Ese año, el INE selló un acuerdo con los registradores para publicar sus datos de transacciones y otro con el Notariado para el Índice de Precios de Vivienda.
Fuentes del INE justifican ese reparto en que «antes, las delegaciones provinciales nos enviaban los datos en papel», en un procedimiento engorroso. Pero en 2004, «el Colegio de Registradores actualizó el proceso y envía un fichero informático único; así, aprovechamos su base de datos». Sobre si la confrontación de datos oficiales confunde al consumidor, estas fuentes aluden a la «apostilla» del decalaje. «Otra cosa es que no se lea bien», concluyen.
Por su parte, desde el Notariado defienden «la bondad» de sus números «como fiel reflejo» de la realidad, apunta Jonás Fernández, director del Servicio de Estudios de la consultora Solchaga Recio&Asociados, encargada de elaborar informes con las cifras de los notarios. «Al comprador puede sorprenderle esa variación, aunque en valores interanuales, las series del INE y del Notariado no van tan alejadas», concluye.
rnacionales.

Divergencias entre ministerios

De hecho, dos ministerios con competencias que afectan de lleno a la vivienda, como son Economía (a través del INE) y Fomento, compiten en esa exhibición de cifras, ya que el gabinete de Ana Pastor recoge los datos del Notariado en las compraventas. A esto se suma que diversas entidades privadas, como tasadoras, emiten sus propios balances, lo que incrementa este maremágnum.
«Es inevitable que cada institución privada publique la estadística que considere oportuna», señala Julio Gil, socio director de Horizone Consulting Inmobiliario. La duda está en la idoneidad de difundir una estadística unificada desde entes oficiales. Como indica Gil, «lo ideal es que, en cuanto a parámetros fundamentales, existiera una sola buena estadística de consenso de los organismos públicos», aunque lo califica de «quimérico». Y desde el propio INE, aseguran que «no hay intención» de hacerlo.
En 2004 se acordó un reparto de fuentes entre el INE, Fomento y el hoy ya desaparecido Ministerio de Vivienda
Este contrapunto entre estadísticas, como reconoce Gil, «puede crear confusión en el potencial comprador». En el caso concreto de los mencionados datos de compraventa publicados por el INE y Fomento, hay que remontarse a 2004 para explicar ese reparto de fuentes: el hoy desaparecido Ministerio de Vivienda firmó un convenio con el Notariado «dado el interés mutuo en incrementar el conocimiento de las cuestiones vinculadas a vivienda», como señala Fomento. Ese año, el INE selló un acuerdo con los registradores para publicar sus datos de transacciones y otro con el Notariado para el Índice de Precios de Vivienda.
Fuentes del INE justifican ese reparto en que «antes, las delegaciones provinciales nos enviaban los datos en papel», en un procedimiento engorroso. Pero en 2004, «el Colegio de Registradores actualizó el proceso y envía un fichero informático único; así, aprovechamos su base de datos». Sobre si la confrontación de datos oficiales confunde al consumidor, estas fuentes aluden a la «apostilla» del decalaje. «Otra cosa es que no se lea bien», concluyen.
Por su parte, desde el Notariado defienden «la bondad» de sus números «como fiel reflejo» de la realidad, apunta Jonás Fernández, director del Servicio de Estudios de la consultora Solchaga Recio&Asociados, encargada de elaborar informes con las cifras de los notarios. «Al comprador puede sorprenderle esa variación, aunque en valores interanuales, las series del INE y del Notariado no van tan alejadas», concluye.

No hay comentarios:

Publicar un comentario